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La Iglesia y el Tercer Reich

Puede que muchos de vosotros desconozcáis la existencia de la Asociación Católica de Propagandistas, una especie de institución encargada de publicitar a la Iglesia con el objetivo de conseguir más fieles, y que dichos seguidores marquen la famosa casilla de contribución en la declaración de la renta.

En realidad, la existencia de un ente así no me sorprende demasiado, dado el carácter poco religioso que ha caracterizado a la Iglesia en sus 2000 años de historia, pero lo que me impacta particularme es la reminiscencia al libro 1984 de George Orwell que evoca su nombre. Para ser propagandistas, la verdad, no han estado muy lúcidos a la hora de evitar dichas comparaciones que no pueden ser sino negativas.

Os cuento todo esto porque el presidente de dicha asociación, el padre Dagnino, haciendo honor a su apellido, ha hecho unas declaraciones bastante incendiarias y, a mi modo de ver, perjudiciales para el objetivo último de la entidad que comanda. En ellas compara la gestión del actual gobierno con la del Tercer Reich, por el individualismo que propone en los ciudadanos. Es curioso, porque precisamente la Iglesia nunca condenó al nazismo con la mitad de la dureza con la que ahora ataca a un gobierno legítimamente elegido por el pueblo según la Constitución.

Hablando de la Carta Magna, vengo observando estos últimos días que el respeto que por ella tienen las instituciones religiosas en este país es bastante peculiar. Cuando conviene sacar a relucir las libertades de asociación, culto y manifestación para poder enarbolar sus pancartas en la calle, son los primeros en defenderla, pero cuando llegamos al punto en el que se trata de la aconfesionalidad se les atraganta de una forma exagerada. Parece que muchos de los dirigentes de la Iglesia en España aún no se han acostumbrado al tratamiento secundario al que les condena la democracia, en contrapartida con el trato preferencial que tenían en la dictadura, que no por nada se denominaba nacionalcatólica.

Pero aún hay más, pues a medida que se acerca la campaña electoral este tipo de intervenciones se hacen cada vez más frecuentes. Puede que sea una casualidad, pero desde luego a mí no me lo parece. Tiene pinta de movimiento orquestado para movilizar a los creyentes e influir en el voto de una forma bastante ilícita. Si en lugar de ser la entidad religiosa más importante de España fuera una secta de 100 o 200 miembros, habría que ver cómo trataba la Justicia este tipo de escarceos e idas de olla.

En fin, para terminar sólo puedo esperar que los creyentes sean más inteligentes y tolerantes que sus representantes, y no se dejen guiar por el camino equivocado. Al fin y al cabo, Jesús pregonaba el amor a diestro y siniestro, sin importar a quién ni cuáles fueran sus supuestos pecados.

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